Cambios y permanencias

La historia de la ciencia nos ha enseñado que el conocimiento es provisorio, que nada es verdadero para siempre, que la capacidad de avanzar en el camino del saber es ilimitada y que siempre algo nuevo va a sorprendernos.
En este sentido, hemos aprendido también que aquellos contenidos que la escuela transmite a las nuevas generaciones no pueden permanecer iguales a sí mismos por mucho tiempo, porque así como los conocimientos crecen y se transforman en el mundo de la investigación, del arte, de la ciencia, así también se va actualizando aquello que la escuela considera valioso enseñar, en determinado momento y lugar.
La revolución digital, el cambio climático, los procesos de globalización, seguramente hayan sido, 20 años atrás, temáticas impensadas para un currículo escolar.
Hoy debemos incorporar las nuevas problemáticas, intentando no solamente informar a nuestros alumnos, sino también ayudarlos a comprender un mundo difícil de entender y a pensar reflexivamente sobre su propia realidad.
Decíamos que todo cambia, que todo es provisorio. Tal vez podamos arriesgarnos a afirmar que todo cambia, pero que algo permanece: la intención de transmitir conocimientos significativos para formar ciudadanos preocupados por su entorno, solidarios, entusiastas, creativos y pensantes.

Los editores

 

 

 



Copyright © Centro de Publicaciones Educativas y Material Didáctico 2000