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Hay
que tomar partido
En
ocasiones, Novedades Educativas abordó enérgica y críticamente temas
puntuales porque había una responsabilidad para cumplir. Sin miramientos
de conveniencia, sin sopesar las consecuencias comerciales e institucionales,
se tomó partido y los lectores nos apoyaron con su voto de confianza.
En agosto de este año llegaremos a las 200 ediciones mensuales,
convencidos de que estos años de trabajo avalan la posibilidad de
marcar la cancha, afirmando de qué lado estamos cuando se debate
la salud e integridad de niños y jóvenes.
Un grupo de pediatras, neurólogos, psicólogos, psiquiatras y psicopedagogos,
preocupados por el auge que ha tomado la patologización
y la medicalización de la infancia, se acercaron para invitarnos
a colaborar en la creación e instalación de espacios de reflexión
en los que se analizaría y debatiría la estigmatización que padecen
tantos niños que presentan infinitas características personales,
pero que son alcanzados por un mismo intento de inmovilización de
la infancia para poder rotularla.
Desde los inicios de este debate, la editorial ha apoyado la difusión
de las advertencias de un enorme y diverso colectivo profesional
que está luchando y propugnando un abordaje humanístico de la conflictividad
infantil. El Consenso dirigido al Ministerio de Salud y firmado
por más de mil profesionales fue difundido de inmediato por diversos
proyectos editoriales y digitales de Novedades Educativas sin ninguna
demora. Un Foro Virtual fue impulsado por el Entorno Noveduc Libros
y ahora dicho grupo interdisciplinario está consolidando un Simposio
a realizarse en los primeros días de junio. El presente tomo de
la revista está íntegramente dedicado a abordar el gravísimo tema
de los niños desatentos e hiperactivos y su patologización desde
la primera infancia.
Hemos dedicado la totalidad de la revista de este mes al tema porque
somos conscientes de que cuando se trata de enfrentar a los poderes
fácticos instituidos no hace falta que Brecht nos advierta que golpearán
a nuestra puerta y entonces será tarde.
Los editores
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