Revista Novedades Educativas 232
Abril 2010

Introducción
Educación secundaria para todos
¿Qué sienten los chicos al comenzar la secundaria? Sienten ganas de ver qué encontrarán de nuevo. Quieren conocer a los nuevos compañeros, hacer nuevos amigos. Están inquietos por conocer a los nuevos maestros, aunque desde el primer día sabrán que son profesores o profes. También tienen curiosidad por saber de qué se trata lo que van a aprender. Qué van a tener que estudiar y saber, y cómo lo aprenderán. Y, por supuesto, también tienen algunos miedos. Miedo a que “les toque” algún maestro bravo, que les exija tal vez más de lo que creen que pueden dar o que no los trate bien.
Miedo y ganas al iniciar el primer año de la secundaria. Aunque más ganas que miedos. Será una de las pocas veces que desean fuertemente que empiecen las clases. ¿Qué pasará después? ¿Adónde irá a parar toda esta emoción repetida en cada niño que ingresa al nuevo ciclo? ¿Qué les ofrece el sistema en su conjunto y cada docente en particular? ¿Estarán a la altura de esas ganas, de ese deseo de conocer, de aprender, de estar, de ser parte, de experimentar, de vivir, de relacionarse, de ir más allá? ¿De crecer?
Probablemente, muchos docentes en particular –y también muchas instituciones– lo estarán. Son aquellos que tienen la convicción de que todos y cada uno de los chicos tienen derecho a estar, vivir, experimentar, relacionarse, aprender, ser parte de la escuela. Vivan donde vivieren y provengan de los más variados contextos y familias de las que provinieren. Son aquellos docentes e instituciones que disfrutan y festejan las diferencias. Que aprenden emocionados con cada ciclo algo nuevo y que están convencidos de que los chicos se merecen un mundo mejor. Son aquellos que saben que la educación de los jóvenes tiene hoy una relevancia generalizada como nunca la tuvo antes. Reconocida por padres, docentes, pero también por el Estado, por la ley.
Los autores de este dossier profundizan especialmente las problemáticas, los caminos posibles y los desafíos que tiene que afrontar el sistema educativo en general y cada docente en particular para estar a la altura de las circunstancias.
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