Anticipamos la edición del nuevo libro de Silvia Bleichmar

VIOLENCIA SOCIAL - VIOLENCIA ESCOLAR
De la puesta de límites a la construcción de legalidades
Silvia Bleichmar |
Siglo XXI. La violencia social es un fenómeno cotidiano, ya se ha naturalizado, ya no sorprende. La violencia escolar es noticia diaria en los medios de comunicación. ¿Es ella un reflejo de la violencia social? Silvia Bleichmar aborda en sus escritos, en sus Conferencias, en sus Reportajes, con su acostumbrada lucidez esos temas. Dice en ellos que “las formas actuales de la violencia dan cuenta de procesos muy severos de desubjetivación en el país, y de procesos muy profundos de impunidad y resentimiento acumulados”. Propone un cambio en el orden del día de las agendas de los funcionarios de los distintos estamentos del Estado: en lugar de poner el acento en la seguridad, ponerlo en la impunidad, “porque lo que define el problema de la falta de coto a las distintas formas de violencia, no es la inseguridad, sino la impunidad”. Si cuesta plantear que el problema no está en cuánto límite exterior se pone, sino en cómo construir una nueva cultura en la seguridad interior sobre la base en la confianza en el semejante, es evidente que el problema principal en la sociedad y en la escuela no está en la puesta de límites, sino en la construcción de legalidades. Porque el límite es exterior, no educa. Aunque a veces haya que ponerlo en la base de la instauración de ciertas leyes. Silvia Bleichmar decía: “Insisto. Hay que terminar con el mito de que la violencia es producto de la pobreza. La violencia es producto de dos cosas: por un lado, el resentimiento por las promesas incumplidas y por el otro, la falta de perspectiva de futuro…. Y sobre estos principios pienso que nosotros tenemos que educar, si queremos recomponer un país en el cual podamos reconocer lo profundamente afectados que están nuestros jóvenes. Y tenemos que hacerlo de una manera que no sea una propuesta idealista de hacer todos un pacto de llevarnos bien y entendernos, sino de entender los nexos profundos que hay entre una cultura que durante años propuso el “no te metás” mientras se asesinaba al semejante, que se continuó después en un individualismo de “salvarse solo, a costa de lo que sea” convertido en un principio de vida y una cultura como forma de picardía que se convirtió en modelo de ejercicio social. Creo que nosotros tenemos que partir de reconocer el país que construimos o que desconstruimos para poder educar a los jóvenes en el país que queremos construir.”
Este libro da cuenta de las preguntas que la autora se hacía sobre el tema de la violencia social y la violencia escolar, y su intento de darles respuesta. |