Docente de sala y
computadoras:
¿qué obstaculiza su integración?
Una mirada construida desde su formación
Gabriel Bajarlía y Primavera Bajarlía

Introducción
Lejos de ser un libro de Informática, este texto parte del lugar del docente de sala, buscándole un camino que le posibilite pensar en qué instancias podría la computadora servirle como un recurso para usar en el aula, desde el mismo plano en el que elige, naturalmente, sus otros recursos cotidianos.
Si la computadora no ha podido llegar aún a naturalizarse como un recurso propio del docente dentro del aula, quedando situada generalmente como una asignatura especial, un espacio más, o sólo como proveedora de materiales impresos para la sala, es necesario revisar qué la lleva a ocupar ese lugar.
Teniendo en cuenta que interroga la experiencia de aprendizaje no sólo con las modalidades vivenciales en tanto abordaje desde el hacer corporal, sino ofreciendo la inclusión de una forma de aprender que se ha ido incorporando a la vida cotidiana, la escuela necesita tomarla del mismo modo, para que pueda también constituirse como instrumento de apropiación del conocimiento dentro del dispositivo educativo formal.
Pensar en una apropiación creativa por parte del docente (adaptándose a la modalidad de cada uno), cuando éste planifica una actividad o cuando un emergente en la clase lo requiere, obliga a un cambio de paradigma que le permita ejercer un rol protagónico, enriqueciendo la intervención del maestro con sus alumnos. Y sin la necesidad del acompañamiento de un docente de informática durante esas intervenciones.
Esto significa volver a pensar desde el principio cuál es el cuerpo teórico que puede sostener esta mirada, cuáles son los ejes que el maestro focaliza cuando el fin último es el aprendizaje (más allá del recurso que utilice para llevar a cabo la clase) y cuáles son los instrumentos que el docente reconoce como propios, de modo de ver cómo la inclusión de la computadora podría asimilarse más naturalmente a ellos.
Y, en este sentido, este libro muestra todo un recorrido que no sólo desarrolla cada uno de estos aspectos, sino que expone experiencias concretas que se han llevado a cabo a lo largo de años, poniendo en práctica el encuadre propuesto. Para ello, primero es necesario mostrar cuál es el posicionamiento de las nuevas tecnologías en el contexto actual, situando no sólo la realidad del docente, sino la de los niños, la de su entorno familiar y la de la población en general. Luego se expondrán los elementos que, extraídos del campo curricular de la formación docente, pueden dar cuenta del lugar desde donde se puede construir este enfoque. A continuación, se explica cómo se puede constituir un encuadre que pueda dar sentido y sostén a esta mirada, detallándose luego los instrumentos que podrán permitirle al docente protagonizar su propuesta. Por último se expondrán, con el mayor nivel de detalle, experiencias llevadas a cabo en las aulas, de modo que se pueda pensar en qué instancias la computadora puede intervenir más naturalmente en el desarrollo de la clase.
Escrita en un lenguaje propio del maestro de sala, esta obra intenta ser un punto de partida para pensar en otro modo de hacer ingresar la computadora al aula, en donde, como todo recurso, no será utilizada en forma forzosa, ni sometida a días ni horarios fijos, sino porque la situación de aprendizaje lo demande.
Poner al aprendizaje en un lugar central implica, en el caso que nos ocupa, renunciar al “narcisismo tecnológico” para empezar a pensar en una mirada diferente, focalizada exclusivamente en la educación. La computadora tiene características para aportar, pero hay que pensar cómo y cuándo, para que su intervención resulte enriquecedora.
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